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miércoles, 30 de abril de 2014

Juan Pablo II o la Canonización de un Protector de Pederastas. (Opinion)





Soy Ateo... Y en realidad me es relativamente indiferente si los Católicos hacen fiestas y monumentos por la canonización de dos nuevos santos, uno de ellos Juan Pablo II.

Pero sin duda llama la atención hasta que punto la feligresía Católica es manipulada y vejada por la alta jerarquía de la Iglesia haciendo que estas inocentes pero devotas personas pierdan su tiempo y dinero con estos "Nuevos Santos"

Y es algo que seguramente muchos Ateos e inclusive gran cantidad de Cristianos de otras denominaciones estarían de acuerdo: Juan Pablo II NO merece ningún tipo de premio post mortem o algún tipo de reconocimiento o alabanza. Su largo pontificado trajo aparte de desgracias y errores, el claro apoyo a unas bestias aberrantes que, siendo sacerdotes, abusaban sexualmente de niños arruinandoles por completo su infancia e inocencia.

El solo considerar un reconocimiento a una persona que protegió y amparó a estas alimañas... debería ser razón más que suficiente para protestar y denunciar.

A los Pedofilos NO se les premia. Se les castiga.

Parece que en el bizarro mundo de las religiones... todo es al revés.


Leamos algunas reacciones y opiniones que ha generado esta Canonización  por parte de la "Santa" Iglesia Católica.

El "Día de los 4 Papas" debió ser un día de verguenza, escándalo y deshonra para el resto del mundo.

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Juan Pablo II: un santo impresentable


Editorial La Jornada, México

Juan Pablo II bendice al pedófilo Marcial Maciel, a quien protegió.

La canonización de Karol Wojtyla, quien ejerció el papado con el nombre de Juan Pablo II entre 1978 y 2005, constituye un factor de disenso y debate al interior de la Iglesia católica y fuera de ella, tanto por cuestiones de procedimiento como por razones de fondo que llevan a poner en duda no sólo la pretendida santidad, sino incluso la ética del primer pontífice polaco de la historia.

En el primero de esos aspectos, lo que salta a la mente es la insólita celeridad con que el Vaticano dio curso y consumó la santificación, poniendo la causa de Juan Pablo II por delante de procesos más fundados y consensuados. Para citar un ejemplo, baste con decir que en 2000 –hace 14 años– se propuso la beatificación de fray Bartolomé de las Casas, figura histórica cuya ética cristiana resulta más clara que la de Wojtyla, sin que hasta la fecha el obispo defensor de los indios haya sido declarado beato.

Otro hecho que resulta desconcertante es que se haya llevado a los altares a Juan Pablo II al mismo tiempo que a Juan XXIII, dos papas que, en muchos sentidos, resultan contrapuestos: Wojtyla mantuvo a la Iglesia apegada a posturas oscurantistas, regresivas e incluso de corte medieval, y gobernó con mentalidad de cruzado; Angelo Guiseppe Roncalli, Juan XXIII, en cambio, procuró reconciliar al Vaticano con la modernidad histórica, impulsó el Concilio Vaticano II, en el que la jerarquía eclesiástica se asomó, al menos, al humanismo contemporáneo, y mantuvo en todo momento un discurso de conciliación, entendimiento y apertura. Pero entre la muerte de ese pontífice y su canonización tuvieron que pasar casi 50 años –un plazo de todos modos breve, según los usos y costumbres de Roma–, en tanto que el expediente de Juan Pablo II realizó el mismo trayecto en nueve.

Más allá de estas contradicciones, es cierto que Karol Wojtyla gozó durante su pontificado de popularidad mediática, pero también fue objeto de incontables señalamientos críticos por su evidente afiliación a la causa de la llamada revolución conservadora, inicio de la implantación global del neoliberalismo, que estuvo encabezado por Augusto Pinochet, Margaret Thatcher, Ronald Reagan y el propio Juan Pablo II, unidos por su anticomunismo visceral.

Adicionalmente, el Papa polaco reprimió sin ningún escrúpulo –por conducto de quien habría de ser su sucesor, el cardenal alemán Joseph Ratzinger– las corrientes de la Teología de la Liberación, fundamentadas en el Concilio Vaticano II, que pregonaban la orientación de la Iglesia hacia los pobres y las causas de emancipación de los pueblos; ello, en un momento histórico en que América Latina padecía un ciclo de dictaduras militares que cometieron toda clase de violaciones a los derechos humanos y para las cuales Wojtyla fue, al menos, tolerante.

Un tercer factor de impugnación a Juan Pablo II fue su beligerancia dogmática contra los derechos reproductivos y sexuales: en su papado la misoginia y la homofobia de la jerarquía elcesiástica católica alcanzaron un nivel de discurso oficial y el tradicionalismo del pontífice se convirtió en sistemático sabotaje de las campañas de salud pública para contener la epidemia de VIH, sobre todo en África y en América Latina.

Pero la falta más grave del difunto Papa polaco fue la decisión de encubrir las prácticas de pederastia y las agresiones sexuales cometidas por centenares o miles de sacerdotes católicos en diversos continentes: decenas de miles de niños violados, y un número indeterminado de mujeres –religiosas, en su mayoría– reducidas a la servidumbre sexual no merecieron la compasión de Wojtyla; éste, por el contrario, buscó por todos los medios acallar los escándalos. Al menos en el caso más indignante de abusos sexuales, el del depredador Marcial Maciel, fundador y director de Legionarios de Cristo, Juan Pablo II dispuso de la información fehaciente –así lo ha admitido públicamente el que fue su portavoz, Joaquín Navarro-Vals– y decidió, sin embargo, guardar silencio.

La canonización choca frontalmente con los posicionamientos progresistas y de sensibilidad social del actual pontífice, Francisco, así como con sus abiertas invectivas contra la curia romana. Es razonable suponer, en consecuencia, que la decisión de elevar a los altares a Wojtyla al mismo tiempo que a Roncalli –con cargas simbólicas opuestas– constituye un acuerdo salomónico entre las corrientes renovadoras, encabezadas por el Papa argentino y las resistencias de una burocracia vaticana inmovilista, oscurantista y mafiosa. De ser así, Juan Pablo II habría sido elevado a las alturas no porque hubiese estado cerca de la santidad, sino como resultado de la pugna intestina y del jaloneo cada vez más abierto en el Vaticano. Pero aun así, y por las razones arriba señaladas, Wojtyla es un santo impresentable.

La Jornada

http://elortiba.org/notatapa2.html

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Karol Wojtyla, un "santo súbito" por la puerta de atrás


El papa polaco es entronizado como santo tan sólo nueve años y tres semanas después de su muerte, un plazo récord que ha sorprendido a no pocos católicos

RAFAEL PLAZA VEIGA Roma 26/04/2014 11:20 Actualizado: 27/04/2014 10:50


"Un joven de 21 años de edad ha muerto hoy viernes, cerca de Brescia (norte de Italia), aplastado por una cruz de madera de 30 metros de altura que se construyó en 1998 por Enrico Job en honor de papa Juan Pablo II, quien será canonizado este domingo en Roma junto a Juan XXIII", destacaba el pasado viernes el diario madrileño El Mundo. El papa que hoy ha sido canonizado en Roma no hizo milagro alguno en este caso. Tan sólo otros dos milagros han sido suficientes para llevarle a los altares: la curación del parkinson de una monja francesa, (por el que fue beatificado en 2011) y la curación "inexplicable" de una mujer costarricense que había sufrido un aneurisma cerebral...

El pontífice número 264 de la historia de la Iglesia fue beatificado por su sucesor, Benedicto XVI, y ha sido canonizado por Francisco, el primer papa latinoamericano, en una ceremonia en la que también ha sido elevado a los altares, como santo, otro pontífice, Juan XXIII. El papa polaco ha sido entronizado como santo tan sólo nueve años y tres semanas después de su muerte, un plazo récord que ha sorprendido a no pocos católicos. (Uno de los pocos santos "express" de la historia de la Iglesia Católica fue san Antonio de Padua, que murió en junio de 1231 y sería canonizado menos de un año después).

Elegido Juan Pablo II papa el 16 de octubre de 1978, Karol Wojtyla (su nombre de pila) sucedería a Juan Pablo I (muerto en extrañas circunstancias apenas un mes después de ser elegido pontífice). El papa Wojtyla moriría el 2 de abril de 2005, tras cerca de 27 años de pontificado. Un pontificado polémico para unos, y ejemplar para otros. Muchos cristianos (y no cristianos) no pueden llegar a comprender cómo un papa cuyo pontificado ha estado minado por cientos de casos de pedofilia en la iglesia (con crímenes de pederastia cometidos por sacerdotes, obispos, cardenales y hasta un fundador de una Congregación religiosa, que durante muchos años fue, según la expresión popular, su "brazo derecho"), ha sido beatificado y ahora es canonizado en tan poquísimo tiempo después de su muerte. No pueden comprender cómo ha podido llegar a "santo" un pontífice que, por el contrario, no dudó lo más mínimo en condenar la llamada "Teología de la Liberación" y a teólogos tan poco sospechosos de increyentes como el franciscano brasileño Leonardo Boff y otros teólogos comprometidos en los países más pobres de África o Latinoamérica, como los jesuitas españoles Jon Sobrino o Ignacio Ellacuría, este último asesinado en El Salvador, como lo fuera otro obispo igualmente comprometido, Oscar Arnulfo Romero, que no gozó precisamente de las simpatías del nuevo papa santo. Papa que sí simpatizó con dictadores tan sangrientos como lo fuera el presidente de Chile, Augusto Pinochet, a quien no dudó en administrarle personalmente la Comunión.

Simultáneamente a sus posturas con los sectores más progresistas de la Iglesia, y más fieles al espíritu del Concilio Vaticano II, convocado precisamente por Juan XXIII, el otro papa canonizado, Juan Pablo II, apoyó sin ambages movimientos ultraconservadores como el Opus Dei (a cuyo fundador también canonizaría) o el movimiento neocatecumenal  conocido como "los Kikos" por el nombre de su fundador, de gran influencia en la iglesia española y en la archidiócesis de Madrid, Kiko Argüello, ambos movimientos con gran poder e influencia en las instancias vaticanas. Otro de los asuntos que han puesto en duda la "salud" del pontificado de Juan Pablo II ha sido el de la Banca Vaticana IOR (Instituto para las Obras de Religión), que han corrompido la vida financiera de la Iglesia y que está en el punto de mira de la reforma -aún no culminada- del papa Francisco.

Marcial Maciel y la pederastia

Pero el caso más sangrante del pontificado de Juan Pablo II, y que en situaciones "normales" le impediría llegar a los altares, ha sido el del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado, que gozó durante todo su pontificado de la protección del papa polaco, pese a las acusaciones (llegadas a las instancias vaticanas desde la década de los años 50 del siglo pasado) de haber abusado de muchos de sus seminaristas y colaboradores, de haber mantenido una doble vida con dos mujeres y varios hijos, de entregarse a las drogas y de otros actos que han ido descubriéndose aún en vida del papa Wojtyla, hasta que fue "relegado al silencio" una vez desaparecido el pontífice polaco y siendo papa quien debería ser conocedor de todos estos delitos, Joseph Ratzinger (después Benedicto XVI), que dirigió durante el pontificado de Wojtyla la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio.

El historiador de la Iglesia Michael Walsh se preguntaba en abril de 2011 (El Universal de México) si era "necesario o conveniente beatificar a Juan Pablo II tan pocos años después de su muerte, dado que la mayoría de los participantes en dicho proceso, incluido el papa actual (Benedicto XVI) de algún modo deben sus puestos al pontífice difunto y por tanto cabe dudar de su imparcialidad... El Vaticano ha acelerado este proceso con una prisa que nos parece impropia". Sería el propio Benedicto XVI quien prescindiera del habitual quinquenio de espera, y permitió que el proceso de beatificación comenzara semanas después de la muerte de Juan Pablo II, el 2 de abril de 2005. "El caso de Juan Pablo II no tuvo que hacer cola en el supermercado", llegó a decir el titular de la Oficina de Canonización Vaticana, cardenal Angelo Amato, entre risas, en una conferencia de prensa. Y cuando un periodista le preguntó si los escándalos por los abusos sexuales de cientos de sacerdotes afectaba a la causa de la beatificación, respondió sin inmutarse: "El pecado existe. Nuestros pecados existen. Pero esto no impide la santidad de otros".

Las dudas y comentarios acerca de esta precipitada canonización, que parece haber llegado "por la puerta de atrás", ya que el proceso de elevar a Juan Pablo II a los altares lo inició Benedicto XVI, que había trabajado con el papa polaco un cuarto de siglo, no han parado desde hace varios años. Se acaban de conocer las declaraciones de quien fuera portavoz del nuevo santo, el español Joaquín Navarro Valls, acerca de que "Juan Pablo II no conocía los resultados de las investigaciones sobre los casos de abusos sexuales contra menores de edad en la Iglesia Católica", que es una de las lacras adjudicadas a Karol Wojtyla. Pero no pocos investigadores consideran que "el papa peregrino" no quiso condenar los casos de pederastia en los que estuvo involucrado Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Navarro Valls es un miembro cualificado del Opus Dei, sector católico que atrajo decisivamente al  papa polaco. El vocero de Karol Wojtyla insiste en que el sumo pontífice "supo solo al final de su papado de los crímenes de los curas y que debido a la "pureza de su pensamiento" le resultaba difícil aceptar que sacerdotes abusaran sexualmente de los infantes"... Ya en abril de 2011 Navarro Valls afirmaba que "la beatificación de Juan Pablo II no comporta un juicio histórico sobre la manera cómo administró la Iglesia, sino una evaluación sobre sus virtudes cristianas... En cuanto a esto no caben dudas... Las vivió de manera heroica".  Pero no todos piensan lo mismo. La revista tradicionalista estadounidense The Remnant expresó sus reservas sobre aquella beatificación debido a los escándalos sexuales durante el pontificado del papa Wojtyla, la debacle de los Legionarios y lo que la revista entendía como los abusos en la Liturgia.




"La credibilidad de la Iglesia, en juego"

George Weigel, autor de una biografía de Juan Pablo II, sostiene que el Vaticano haría bien en explicar públicamente cómo resolvió las dudas provocadas por la Legión de Cristo. Benedicto XVI -señala Weigel- "tardó diez años en sancionar a Maciel desde que el Vaticano recibió las primeras denuncias". En otro artículo publicado en The Tablet, Weigel pidió al Vaticano disipar las dudas de la complicidad de Juan Pablo II con Marcial Maciel. Nunca lo hizo. "Llevará siglos comprender los logros y fracasos de Juan Pablo II en toda su magnitud", afirma Weigel en "El fin y el principio", su biografía sobre Juan Pablo II.

Algunas de las víctimas de los abusos de Maciel, que empezaron a denunciarse mundialmente en 1997, no piensan lo mismo que Valls. José Barba, ex Legionario de Cristo que padeció los abusos de Maciel, ha señalado en SDPNoticias  que "la credibilidad de la Iglesia Católica está en juego, si llega a comprobarse "plenamente" la participación de Juan Pablo II en los actos de pederastia de los Legionarios de Cristo". Y añade taxativamente: "Estoy convencido de que el Papa supo de los casos de pederastia de Maciel. El Vaticano se lava las manos por un lado negando tener conocimiento de los casos de pederastia, y por el otro encubre a curas pederastas... Hay una sistemática voluntad de no saber". Pero existen evidencias de que Juan Pablo II pudo enterarse mucho antes de lo que ocurría. Algunos obispos de Estados Unidos exigieron al Vaticano (a Ratzinger, luego Benedicto XVI) ya a mediados de los años 80 que buscaran medios más rápidos para destituir a curas pederastas... cosa que no se hizo. Marcial Maciel, a quien el propio papa Wojtyla calificó de "ejemplar", fue acusado de cometer delitos sexuales en 1997. Y Juan Pablo II, que visitó México (país natal de Maciel) 5 veces, hizo oídos sordos a estas denuncias.

Miles de católicos vienen insinuando hace años que el Vaticano debería haber respondido a las dudas sobre el pontificado de Juan Pablo II antes de iniciarse su proceso de beatificación. "Nadie discute su santidad ni sus logros", escribe el periódico mexicano El Universal. Logros que este periódico resume en "derribar el comunismo y popularizar el catolicismo entre miles de jóvenes que acudían en masa a sus misas en todo el mundo". Pero el periódico mexicano destaca los "numerosos casos de abuso sexual de menores durante los 27 años de su pontificado por parte de muchos sacerdotes y su escandaloso encubrimiento por la jerarquía eclesiástica". Para muchos observadores del Vaticano, el mayor fracaso durante el pontificado de Juan Pablo II fue precisamente el escándalo producido dentro de la Congregación de los Legionarios de Cristo, cuyo fundador (amigo del papa Wojtyla) había ya sido condenado durante dos años por el papa Pío XII a principios de los años 50.

Francisco y la "ambigüedad"

Uno de los temas, pues, más vidriosos que ponen en entredicho la canonización de Juan Pablo II, es el referido a los escándalos del fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote mexicano Marcial Maciel, con quien el papa polaco mantuvo durante sus 27 años de pontificado una estrecha relación, sin conocer o sin dar por verdaderas las numerosas denuncias que desde 1997 se venían haciendo sobre la vida del poderoso clérigo de Cotija (Michoacán). Denuncias que llegaban a Roma y que indefectiblemente deberían pasar por las manos de Joseph Ratzinger, a la sazón Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (y las Buenas Costumbres).

A juicio del secretario de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, Juan José Tamayo Acosta, "los 6 últimos papas, de Pío XII a Benedicto XVI, conocían las aberraciones sexuales que cometía Marcial Maciel, que fundó la Legión de Cristo con ese objetivo..."  Tamayo destaca "el posible pecado de simonía de estos papas, agravado porque encubren, ocultan, legitiman y apoyan los comportamientos criminales de Marcial Maciel. Ellos recibieron importantes sumas de dinero que llega al Vaticano y a algunas de las diócesis más poderosas del mundo. Estamos ante la lacra más grave de la Iglesia Católica en el siglo XX". Una de las cosas más sorprendentes del papa Francisco en este asunto es -añade Tamayo- "su resolución del problema de los Legionarios de Cristo aceptando un nuevo dirigente, sin siquiera exigir un cambio de los Estatutos y otras cosas. Esta Congreación debería haber sido sencillamente eliminada". En cuanto a las opiniones de Tamayo sobre Benedicto XVI afirma que "ha sido tan cómplice o más que los otros papas. Ante todo fue el guionista de todo el pontificado de Juan Pablo II, porque le marcó la ruta en todos los campos, durante los 23 años y medio que estuvo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe (antiguo Santo Oficio), donde recibió una gran cantidad de denuncias contra Maciel. Durante su prefectura se prohibía a las víctimas revelar los abusos sexuales que le llegaban... Esto revela que o no alertó al papa Juan Pablo II o el papa miró a otro lado. Un papa que sí fue duro, inquisidor y represivo contra los teólogos, los reformadores y los renovadores del Concilio Vaticano II". Tamayo se sorprende de la canonización de dos papas tan diferentes como Juan XXIII y Juan Pablo II, ya que este último tomó "una dirección completamente contraria a la del papa Roncalli".

Por todo ello, el secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII califica de "ambigua" la decisión del papa Francisco de canonizar a dos Papas tan diferentes como Juan XXIII, "papa del diálogo, la reforma y la apertura, que convocó el Concilio Vaticano II", y Juan Pablo II, "un Papa de la involución y la ruptura de puentes con la modernidad". Para el teólogo Tamayo, autor de 50 libros sobre la Teología y la Iglesia de nuestro tiempo, estamos ante una "turbo-canonización" inexplicable, 9 años y 3 meses justos después de la muerte de Karol Wojtyla. No es fácil encontrar en la historia de la Iglesia una canonización tan rápida". Entre las excepciones puede estar san Antonio de Padua, que murió en junio de 1231 y fue canonizado menos de un año después. Tamayo encuentra un porqué: "De esta manera, Francisco reconoce el modelo de Iglesia de Juan Pablo II y hace una concesión discutible a los católicos wojtylianos".

En efecto, día tras día se va manifestando de forma más clara la "ambigüedad" del papa argentino, cuya expresión doctrinal, sin ser tan extrema como la de Juan Pablo II o la de Benedicto XVI, se escora cada día más hacia una línea conservadora. Ello no quiere decir -precisa Tamayo- que Francisco no sea sincero en su voluntad de reforma de la Iglesia, "pero lo está haciendo a fuego lento y sin dar pasos adelante en los aspectos más importantes (el papel de la mujer, la teología moral, o la reforma de la Curia) que todo el mundo esperaba del nuevo Papa".  Francisco dio recientemente el visto bueno a la beatificación de 522 asesinados -calificados de mártires- de la guerra civil española, y desaprovechó esa circunstancia para pedir a los obispos españoles una condena expresa y largamente solicitada por los muchos católicos españoles del apoyo de la iglesia de España a la dictadura de Franco, así como la condena del fascismo y del nazismo. Son otras pruebas evidentes de la ambigüedad de este Papa, que va a canonizar a dos pontífices tan diferentes: la santidad de Juan XXIII puede justificarse, la de Juan Pablo II no".

http://www.publico.es/internacional/516887/karol-wojtyla-un-santo-subito-por-la-puerta-de-atras

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JUAN PABLO II No merece título de “santo” sino de vicario del crimen y encubridor de PEDERASTAS


Según una exhaustiva investigación por parte de la cadena de noticias CNN, Juan Pablo II en su pasado papado había ordenado no echar de sus cargos a sacerdotes pederastas, menos si eran menores de 40 años. Según esta afirmación, todos los pederastas tenían el permiso del papa de abusar y violar a menores en todo el mun-do.
  
Un ex obispo de la diócesis de Oakland, que en la década de 1980 escribió al Vaticano para reclamar la expulsión del cura californiano Stephen Kiesle, sacerdote acusado de pedofilia, aseguró que el papa Juan Pablo II se oponía en esa época a echar a sacerdotes, señaló el diario New York Times.

El caso tan nombrado de Marcial Maciel y de su cercana amistad con el papa Juan Pablo II, fue la máscara perfecta para patrocinar y encubrir los múltiples delitos y crímenes de Maciel, tales como el consumo de drogas, entre ellas un derivado de la morfina, robo de millones de euros a miembros de su comunidad, abuso sexual de muchos niños miembros de los Legionarios de Cristo, y abuso sexual hasta de sus propios hijos, ya que tenía hijos por lo menos con tres mujeres diferentes.

En 1997, Luciano Storero, representante del papa Juan Pablo II, pidió a los dirigentes eclesiásticos abstenerse de cooperar con la policía para proceder legalmente contra los sacerdotes pederastas en Irlanda. Una carta del Vaticano, de 1997, aconsejaba a los obispos católicos irlandeses a que no reportaran a la policía todos los casos sospechosos de abuso infantil, una revelación que los grupos de víctimas describieron como “la prueba irrefutable” que necesitaban para demostrar que la Iglesia impuso una práctica universal de encubrir los crímenes cometidos por sacerdotes pedófilos.

Durante 20 años, desde 1973 hasta su ingreso en prisión en 1993, el sacerdote Oliver O’Grady abusó sexualmente de cientos de niños y niñas. En ese período, el cura fue trasladado de parroquia en varias ocasiones; a quienes alertaron sobre su comportamiento se les garantizó que el padre O’Grady no tendría contacto con niños en su siguiente destino. Pero, violó y sodomizó a cientos de ellos, niños y niñas, incluido un bebé de nueve meses.

El sacerdote Lawrence Murphy es otro pederasta predador más, cuyos crímenes son aún más horrendos por la indefensión de sus víctimas. Los alumnos de la escuela St.
John’s, en la ciudad de St. Francis, Wisconsin, eran sordos. Era un internado, así que por las noches no había forma de escapar del indigno sacerdote que tenía el poder sobre ellos.

El enfado consciente de todo esto, es que el Vaticano hasta el día de hoy sigue encubriendo estos delitos permitiendo así que se siga abusando día a día a menores. Y la otra verdad, que no concebimos es cómo podían dormir estos dos individuos (Juan Pablo II y Benedicto XVI) llevando a sus espaldas tanto dolor y sufrimiento. Solo hay una respuesta juiciosa que siempre seguiremos afirmando tajantemente: son mala simiente, hombres malos y perversos que se ocultan en una sotana para destruir y torturar vidas inocentes. Pero pronto les llega y no escaparán del juicio divino.

Entonces, después de toda esta edición especial dedicado a este hombre malo y perverso (Juan Pablo II) podemos concluir con toda seguridad que este perro muerto con dos patas ¡no se merece el título de santo! Merecía ir a la cárcel por encubridor de sacerdotes pederastas.

 www.protegeatushijos.org/


 (Descargar el PDF Edicion especial)Boletin 21______________________

 

Ese hombre, Juan Pablo II, no es un santo 


Por: Alejandro Páez Varela - abril 14 de 2014 - 0:05

Dentro de unos 10 días, Juan Pablo II será declarado “santo” (canonizado) por la iglesia católica romana. Será un día de gran pesar para muchos que no lo recuerdan como un enmendador de almas, sino como un encubridor de violadores de niños. 

Apenas el 12 de abril pasado, el actual Papa Francisco, previo a la ceremonia con la que pretenden lavar los pecados del nacido en Polonia, dijo que se sentía obligado (oh, sí, “obligado”) a “pedir perdón personalmente” por los sacerdotes que han abusado de menores; lo dijo el mismo día en el que, en México, el arzobispo de San Luis Potosí reconocía que un cura acusado por cien familias de violar a sus hijos sigue trabajando porque “ya fue juzgado” por El Vaticano; sigue “sacando algunos pendientes” como si no debiera nada. 

Qué mundo más podrido, el que vivimos. Activistas y organismos a nivel internacional han demandado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que detenga cuanto antes el proceso de canonización hasta que no se determine si Karol Józef Wojtyła es o no culpable de encubrimiento. Las familias, los abusados, los demandantes, los activistas, las organizaciones civiles, los testimonios de otros religiosos, la evidencia: todo indica que Juan Pablo II no puede ser nombrado “santo” (una distinción que reciben pocos en un siglo) porque su imagen pública debe ser pasada por los tribunales. Hay miles y miles de vidas destrozadas por su encubrimiento. Miles y miles de almas enviadas a un infierno en la tierra por su negligencia. ¿Santo? Ese hombre, Juan Pablo II, no es ni será un santo nunca; incluso si responde, en muerte, a las atrocidades cometidas por los abusadores que estuvieron bajo su responsabilidad; los títulos no hacen a los santos, no. 

“Me siento obligado a responsabilizarme de todo el mal que algunos sacerdotes que han hecho por haber abusado sexualmente de niños”, dijo Francisco en una entrevista con la Radio Vaticana. “La Iglesia está al tanto de este daño; es personal, un daño moral llevado a cabo por hombres de la Iglesia, y no daremos un paso atrás respecto a cómo lidiaremos con este problema y las sanciones que deben imponerse”. 

¿No daremos un paso atrás? ¿En serio? Cuántas mentiras. Francisco, como mintió Juan Pablo II. ¿Por qué no dejan de encubrir y empiezan por poner en manos de la justicia a Eduardo Córdova Bautista, sobre quien pesa el haber abusado de al menos 100 niños? ¿Por qué no dejan de interferir en las investigaciones que se llevan en todos los países en contra de cientos de sacerdotes que abusaron de niños? La evidencia indica que las máximas autoridades religiosas y civiles en México quisieron ocultar la intensa actividad sexual de Marcial Maciel, por ejemplo, con niños y jóvenes. Hubo presiones de la Arquidiócesis para frenar las primeras denuncias en los medios, y hubo presiones desde Los Pinos, con Vicente Fox y Martha Sahagún en la Presidencia. Varios periodistas lo documentaron en su tiempo. No se puede andar por allí, sin cómplices, fundando imperios, violando menores de edad y estirando la mano a las viudas ignorantes para pagar una vida de privilegios. No se puede llevar una vida doble sin aliados: ¿cómo fundar un imperio de engaños, hacerlo crecer y conducirlo durante años sin una red de protección? Maciel la tenía, en las más altas esferas de poder. Por eso extendió su red de pederastia por todo el país y en el extranjero; por eso, con Cristo y la virgen María en la boca, saqueó ancianas de sus fortunas y usó dinero para su harem de niños (dicho sea con todo respeto para las víctimas). 

La semana pasada, el arzobispo de San Luis Potosí, Carlos Cabrero Romero, le confesó al periodista Leonardo Vázquez que Eduardo Córdova Bautista, cura de oficio, fue juzgado “por El Vaticano” hace diez años, pero la institución religiosa “no instruyó removerlo”. A este tipo se le acusa de ser responsable de al menos un centenar de casos de pederastia; de acuerdo con los testimonios, este sacerdote ¡tiene 30 años violando niños! ¡Más de cien casos DENUNCIADOS de abuso sexual! Pues bien, “El Vaticano dictó una sentencia” e imaginen la sentencia: no incluyó la orden de que se retirara del servicio religioso a Eduardo Córdova. El año pasado, supuestamente fue “destituido de su cargo” –aunque sigue llevando varios asuntos, según el arzobispo–. ¿Y saben cuál era su cargo? Representante jurídico de la arquidiócesis. ¡Representante jurídico! ¿Pues qué somos idiotas, o qué? ¡Lo tenían en un puesto para que pudiera defenderse y pudiera defender el nido de pederastas! Además, este hombre podía seguir oficiando; con esa misma mano con la que abusaba de menores de edad repartía ostias, o como se llamen esas cosas. Imagínense. Penosísimo el caso pero, sobre todo, que actitud más perversa y criminal la de la iglesia católica. Qué manera de verle la cara a la feligresía. 

Un imperio tan corrupto e impune merece ser demolido, piedra sobre piedra; desde sus cimientos. Pero no: parece que ese nido de impunidad se mantendrá otros mil años. Cuiden a sus hijos porque toda la evidencia indica que la iglesia está decidida a sostener a sus violadores hasta el final; cuiden a sus hijos porque hay pederastas para rato. De hecho, para confirmarlo, está por develar con letras de oro el homenaje a uno de sus encubridores. Está por canonizar a Juan Pablo II. 

Millones de personas han pagado con su dinero el mantenimiento de esta cueva de abusadores. Millones de familias han pagado cientos y cientos de años el mantenimiento de una cúpula religiosa podrida: ¿Imaginan la cantidad de atropellos que han pasado inadvertidos desde su fundación? 

Bien harían los feligreses en empezar su protesta callada: comiencen por no pagar el salario de pederastas; no den un centavo más a la iglesia católica. No más limosnas. No más. Sobran los pobres: allí están los que verdaderamente necesitan de todos nosotros.

http://www.sinembargo.mx/opinion/14-04-2014/23142

 




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Ver:

Los Pecados, Errores y Engaños de Juan Pablo II. (Informes)


 Ver:

8 Razones por las que Juan Pablo II nunca será Santo. (Opinion)





          
   

ARTICULOS RELACIONADOS
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«Mi afectuoso saludo se dirige ante todo al querido Padre Maciel. [...] Este feliz aniversario [...] invita a recordar los dones que él ha recibido del Señor. [...] Es indispensable cultivar una constante intimidad con Cristo, esforzándose por seguirlo e imitarlo dócilmente».

Juan Pablo Segundo

(En un discurso público leído en México, y dirigido a la secta Legionarios de Cristo, el 30 de noviembre de 2004. Desde los años cincuenta el Vaticano recibía denuncias contra el padre Maciel por pedofilia, y en 1997 estos delitos habían saltado a la luz pública)

lunes, 28 de abril de 2014

Las Atrocidades de Dios. La Lapidación del pobre Leñador.




Hoy veremos otra corta pero espeluznante historia de esas que la Biblia nos tiene acostumbrados y que nos hace reflexionar sobre lo cruel y déspota que puede ser el Dios Bíblico.

Evidentemente el lector cristiano que lea estas palabras pensará:

- “Ya viene este Blasfemo Ateo a tergiversar la Biblia y a interpretarla mal”

Aunque esta excusa es ya un clásico entre los Cristianos... en la siguiente historia no valen interpretaciones ni análisis superfluos... es clara y contundente. Es (según la Biblia) una simple descripción de los hechos que ocurrieron.

Veamos como resuelve Dios un pequeño problemita con un Israelita que no acató sus órdenes:

Números 15,32-36

15:32 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. 
15:33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
15:34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer.
15:35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento.
15:36 Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.


La historia es corta y atroz.

Una persona tuvo la infinita maldad y desprecio a Dios que osó hacer algo que sin ninguna duda merecía la muerte: recoger unos trozos de madera.

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El olvidadizo Moisés.



Antes de analizar el horrible y repugnante delito de recoger leña el dia que a Dios no le gusta; tenemos primero algo interesante.

Exodo 15:34 
y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer.

Despues de agarrar “con las manos en la masa” al sanguinario criminal que cometió el aberrante delito de recoger un poco de madera; Moisés, Aarón y el resto del pueblo al parecer no sabían que hacer con el horrible pecador, así que lo metieron en la cárcel.

Tuvo que aparecer Dios para decirles lo que debían hacer.

¿Bromean verdad?

¿Cómo es posible que Moisés y el resto del pueblo no supiesen que hacer con el tipo “corta leña”?...  Si es obvio...


¡Pues Caerle a Pedradas!!


¿Que otra cosa si no eso? 

El concurso de tirar piedras es un clásico entre las ejecuciones Israelitas post-Egipto; y ya con anterioridad Dios había dejado muy en claro que quien no cumpliese sus “amorosos mandatos” debían ser asesinados.

¡Ea... que esto del Criminal-Leñador está en el libro de Números!!!

Desde hace varios capitulos atrás Dios había condenado personas a morir por infinidad de cosas (léase Levítico)... de hecho; apenas un capítulo despues del célebre mandamiento “No Matarás” (Éxodo 30,13) ya Dios estaba ordenando ejecuciones a diestra y siniestra!!!:

Éxodo 21:12 

El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá.

A partir de ese versículo las páginas de la Biblia se llenan de sangre de personas que no cumplen los tiernos mandamientos de Dios.

Por lo tanto el que Moisés y Aarón deban encerrar al infame criminal porque “no sabían que hacer con el” es como mínimo un anacronismo o un error bestial.

¿Acaso Moisés y su hermano son medio idiotas?

¿Que esperaban que iba a hacer Dios?... ¿Perdonar al desgraciado tipo?

Nop... Dios no hace eso.

¡Piedras con él!!!!

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Los Sábados son míos... ¡Míos!!!!


Sip. Al parecer es un delito gravísimo hacer algo que a Dios no le gusta un sábado.

De hecho, es tan importante este día de la semana para Dios que le concedió nada más ni nada menos que el "4to Mandamiento"!!!


Ver: 4to Mandamiento. La Manipulación del “Día del Señor” ¿Sábado o Domingo?


El cual es un Mandamiento que irónicamente está por delante del “No matarás”

Podemos concluir que Dios quizo decir algo más o menos así:

“No matarás. Matar es malo. La vida es sagrada y es un regalo divino que yo les he dado a ustedes mis amadas creaciones... A menos, claro, que hagan cualquier estupidez mi día favorito. Entonces yo los mataré a ustedes”

Y lo deja muy en claro en versiculos posteriores:

Exodo 31,14-18

31:14 Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo.
31:15 Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá.
31:16 Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.
31:17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.
31:18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.


Exodo 35,2-3

35:2 Seis días se trabajará, mas el día séptimo os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, morirá.
35:3 No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de reposo.


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Excusas Cristianas.



Dios: - ¿Acaso no entiendes lo que significa perpetuo????!!!!!


Una de las excusas Cristianas ante esta atrocidad de caerle a piedras a quien rompa la santidad del sábado es el clásico:

- ¡Eso era el Antiguo Testamento. Ahora estamos ante un nuevo pacto.



Pero parece que hay una palabra que algunos cristianos no entienden bien. Perpetuo.

Exodo 31,15-16

31:15 Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá.
31:16 Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.

Según RAE:

perpetuo, tua.

(Del lat. perpetŭus).

1. adj. Que dura y permanece para siempre.

Así que... ese mandamiento de matar a quienes rompan el sagrado mandamiento del Sábado.... es perpetuo, permanente y para siempre.

La excusa de que Jesús en el Nuevo Testamento “Cambió” ese mandamiento sería sin duda una evidente contradicción ya que, como vimos, es un “mandamiento perpetuo”

Evidentemente no faltarán los desesperados Cristianos que diran:

- No, no, no... en este caso la palabra “perpetuo” no significa eso. Es que tiene otro “significado, interpretación, traducción, sentido, etc.

Seguro. Cientos de revisiones Bíblicas y aun no se han dado cuenta del “errorcito”

Vaya con los “Excusionistas Cristianos”!

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Veamos algunas interesantes (y lástimosas) excusas expuestas en reconocidas páginas webs Cristianas:

¿Se justifica la muerte de un hombre por reunir leña el sábado?

Recoger leña no era malo. Hacerlo era necesario para cocinar y para crear fuego y mantenerse caliente en noches frías. Pero el problema surgió porque este hombre deliberada y flagrantemente se puso a recoger leña, en otras palabras se puso a trabajar, un día en que no debía hacerlo. Él lo pudo haber hecho los 6 días anteriores, pero no el sábado ya que Jehová le había dado a su pueblo 6 días para trabajar, pero uno lo quería para que su gente descansara y a la vez le adorara. Guardar el sábado fue una prueba de obediencia y al hacerlo, los israelitas recibían un beneficio físico del cual no estaban conscientes, pero del que Dios sabía perfectamente bien.

(Éxodo 31:14-15).

Al parecer, la actitud de este hombre retó, no solamente la orden estricta de Jehová, el Dios que los había librado de Faraón, que les había abierto el mar para que cruzaran, quien les había alimentado por 40 años en el desierto, que les había dado de beber a partir de una roca en medio del desierto, etc. sino que la población se sintió retada por la abierta falta de respeto a las leyes de ese mismo Dios a quien tanto los israelitas tenían qué agradecer.

Además, la severidad del castigo se debió a que aparentemente este fue el primer castigo público por una ofensa a la Ley que Dios recientemente le había dado a su pueblo.

Yo doy gracias porque en estos tiempos de la gracia Dios nos da constantes oportunidades de arrepentimiento debido a que Jesucristo está a Su diestra constantemente intercediendo por nosotros, pero en aquellos tiempos, cuando solamente era la Ley la que mostraba al hombre su pecaminosidad, Dios no titubeaba en castigar al pecador, así como tampoco titubeará aquel glorioso día cuando venga a juzgar a aquellos liberales pecadores que han tomado su Palabra de relajo, aquellos que han acabado con las vidas de 48 millones de niños en los últimos 40 años, ¡solo en EE.UU.!, y aquellos que sabiendo el bien no lo hacen.

Que Dios tenga misericordia de todos nosotros, pues... ¡todos hemos pecado!

Fuente: http://www.antesdelfin.com/dificultadesbiblicaNum15_32.html


Le ley estaba clara. La persona que pecara con soberbia debía ser cortada del pueblo. La palabra Hebrea “soberbia” significa “con altivez” o “desafiando”, “en rebelión caprichosa, que desafía”. Los versos 30 y 31 estaban claros. El Hebreo que pecara en rebelión caprichosa, desafiante, que tuviera “en poco la palabra de Jehová” – sería cortada (15:31).

Inmediatamente después de esta advertencia un hombre salió y “recogía leña en día de reposo” (Números 15:32). Lo descubrieron haciendo eso. Lo llevaron a “Moisés y Moisés y a Aarón, y a toda la congregación” (Números 15:33). Lo tuvieron bajo custodia mientras averiguaban qué hacer con él. Dios le dijo a Moisés: “Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento” (Números 15:35). Lo llevaron fuera del campamento y lo apedrearon, “y murió, como Jehová mandó a Moisés” (Números 15:36).

Fuente: http://www.rlhymersjr.com/Online_Sermons_Spanish/2012/022612AM_ManWhoGatheredSticks.html


Al parecer las excusas vienen en el sentido de que el tipo era un “Soberbio y altivo”

Analicemos brevemente esto:

Hay tres opciones por las que pudo haber obrado de esta manera el desgraciado leñador.


1)  Desconocimiento.

Aunque es poco probable, puede que el “leñador pecador” no supiese de esa ley y que pecó sin saberlo. Recordemos que muchos de los Israelitas de esa epoca eran iletrados y de poco conocimiento. Así que no sería una locura pensar que el tipo no tenía ni idea... hasta encontrarse con un grupo de enloquecidos tira piedras.


2) Lo hizo a propósito.

El leñador era tan soberbio, vanidoso, altivo, provocador... que, aunque sabiendo el castigo que le esperaba, no dudó en “retar a Dios” y cometer a propósito este pecado.

¡Vamos amigo lector!!!... ¿Quien en su sano juicio haría algo así sabiendo el castigo que le esperaba?

Creo que solo en las perpicaces y perturbadas mentes de algunos Cristianos pueden pensar que alguien fuese tan tonto como para hacer semejante estupidez.


3) Necesidad.

Desde el punto de vista lógico esta es quizá la opcion más probable.

¿Qué puede hacer que una persona cometa un pecado a sabiendas de que si es descubierto sería condenado a muerte? …  Necesidad.

Sin duda el pobre hombre tenía muchas razones de peso para tomar tal riesgo: quizá él y su familia morían de frío y necesitaba leña para encender un fuego; o tal vez necesitaba la leña para venderla y obtener algo para comprar comida; no lo sé, pero de seguro fue una necesidad muy grande el arriesgarse a morir solo por unos trozos de madera.

¿Donde está la altivez y la soberbia en todo esto??!!

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La Justicia de Dios.


En serio amigo lector cristiano... ¿De verdad cree usted que el pobre hombre se merecía la muerte solo por recoger unos trozos de madera el día que a Dios no le gusta?

¿Le parece justo eso?

Usted, que es un simple ser humano... ¿Tomaría esa decisión para con este pobre señor?

Una de las cualidades de Dios es ser “Infinitamente justo”

¿Donde carajos está la justicia aquí?

El tipo pecó... Ok, ok...

¡Pero no hay necesidad de matarlo!!!

¡Cástiguenlo, Multenlo, azótenlo, lo que sea... pero no lo maten!



Ademas... ¡Es un pecado sin victimas!!!... ¿Recoger unos trozos de madera? ¿Cómo podría ofender a un Dios que en teoría es perfecto?

Peores cosas hicieron personajes como David, Josúe, Salomón, (asesinatos, adulterios y demás) Y Dios los perdonó y ahora son ejemplos en la Biblia.

¿Y envía a apedrear a este pobre tipo por unos palos de madera?


Claro, Dios es Dios y hace lo que le venga en gana. 

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Ya hemos visto en artículos anteriores como a Dios le importa un bledo la justicia, y su sed de sangre hace que la bondad y la misericordia se vayan muy lejos.

¿Se merecen la muerte un par de personas por encender mal un fuego?:

Ver: Los hijos de Aarón

¿O merece morir un tipo porque sin querer tocó el arca del pacto?:

Ver: Las Atrocidades de Dios. ¡No toques mis cosas! (La historia de Uza y el Arca)
 

¿Acaso tambien merecian la muerte los inocentes hijos de Job por una apuesta de Dios con su padre?

Ver: La desgracia de los hijos de Job

¿Y los hijos de Acán? ¿Merecian morir por los pecados de su padre?

Ver: Las injusticias de Dios. Los Hijos de Acán

Y lo peor de todo... el asesinato de
un niño inocente por parte de Dios: el Hijo de David con Betsabé. ¿Merecía morir este inocente niño?

Ver: Dios el asesino de Niños


Luego de leer todas estas atrocidades que la Biblia dice que Dios ha cometido en contra de personas de forma tan injusta e inmisericorde... no me sorprende su actitud ante el pobre leñador.

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¿Donde está la misericordia de Dios?

Según los Cristianos... “Dios es amor”

Si Dios es tan “Amor” como dicen... ¿Por qué no perdonó al leñador por su pecado?

¿Tan grave era ese pecado que merecía una lapidación?

El lector cristiano que lee esto dirá como último recurso:

- Dios es amor, pero tambien es fuego consumidor.

Después de leer en este Blog como Dios es un asesino inclemente, totalmente lleno de rabia e ira; lleno de mucho odio y rencor, siendo muy racista y humillador... No me queda la menor duda de que es fuego consumidor y varios adjetivos más.
 

Y es cuando agradezco el haber dejado de creer todas estas arcaicas barbaridades y absurdos que la Biblia dice sobre este inexistente Dios

Me considero afortunado.



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